Un náufrago, en alta mar.
Tiene, ante sí, estas tres posibilidades, a saber:
1º Ser rescatado, completamente vivo, por un barco.
2º Quedarse, 100 % descansado, y 0 %, fatigado, por medio, del poder, de Dios, y volverse, por tanto, inmortal.
3º Morirse, tras sufrir, una terrible, agonía.
Javier Rubio Ortín
Be First to Comment