El poder protector de Dios.
¿Para qué, sirve?
Pues, para evitar, que, las personas, muramos, en el interior tenebroso, del planeta tierra.
Es decir, gracias, al poder protector, de Dios, a lo largo, de cien siglos, no ha muerto, jamás, ninguna persona, en el planeta tierra.
Porque, una persona, cualquiera, puede tener, uno de estos dos, destinos, finales:
1º Reblandecerse, por completo, y morirse.
2º Endurecerse, sobremanera, y volverse, inmortal, e invisible, a los ojos humanos.
Javier Rubio Ortín
Be First to Comment