Una persona, acribillada, a balazos.
Tiene, ante sí, estas, dos opciones:
1ª Quedarse, 100 % descansada, y 0 % fatigada, y dedicarse, por tanto, a desaparecer, y a aparecer, en el cosmos, un número de veces, ilimitado, dentro de una vida inmortal.
2ª Sufrir, una cierta agonía, y morirse, es decir, quedarse, 0 % descansada, y 100 % fatigada.
Javier Rubio Ortín
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