Las vidas de las personas, tripulantes, de las naves de Dios.

Las vidas, de las personas, vividas, dentro de las naves de Dios.

 

 

 

Empiezan, esas vidas, apareciendo, o volviéndose, visibles, instantáneamente, las personas, dentro de esas naves, y concluyen, esas vidas, volviéndose invisibles, esas mismas personas, instantáneamente, dentro, de esas mismas naves.

¿Y las personas, cuando, permanecen invisibles, donde viven?

Pues, en el sueño eterno, del reino de los cielos, el cielo, y la eternidad, o en forma de un diamante, de dureza máxima, invisible, a los ojos humanos.

 

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