Saber distinguir, entre la verdad (Lo bueno), y la mentira (Lo malo).
Es verdadero, un asunto, del mundo (Es decir, es bueno), si el argumento, de ese asunto, armoniza, es coherente, con las vidas eternas, de unos cosmonautas de Dios (Hijos, e Hijas), habitantes del planeta tierra, desde hace unos, diez mil años, solamente, pero siempre, viajeros, libres, por todo el cosmos, y con su única casa, permanente, en Dios-Padre, que, solo permanecen, en el interior tenebroso, del planeta tierra, con el único objetivo, de redimirse del mal, por medio, de sus vida sufridas.
Y es falso, un asunto del mundo (Es decir, es malo), si el argumento, de ese asunto, no armoniza, no es coherente, con las vidas eternas, de esos cosmonautas de Dios.
Be First to Comment