El celibato.
La vida humana, es eterna, como, es eterna, la felicidad máxima, humana, y por tanto, la vida humana, jamás tuvo, un inicio, y jamás, puede tener, un final, como, la felicidad máxima.
Y por tanto, en esta vida eterna, humana, sin ningún comienzo, y sin ningún final, cualquier persona, hombre, o mujer, ha podido habitar, transitoriamente, el interior del cosmos, un número de veces, ilimitado (Trillones de veces), y en cada una de esas veces, con toda seguridad, cada hombre, ha tenido, por compañera, a una mujer diferente.
Y por tanto, no existe, actualmente, en la creación, ningún hombre, que sea, virgen, respecto de su sexualidad, ni ninguna mujer, que sea, virgen, respecto, de su sexualidad.
Otra cosa, completamente diferente, es que un hombre, o que una mujer, por amor a terminar, cuanto antes, sus redenciones sufridas del mal, sean vírgenes, voluntariamente, pero solamente, respecto, de sus vidas sexuales, ilegales (o vidas, prohibidas por Dios), vividas, en los interiores tenebrosos, de unos planetas, del cosmos, como, el planeta tierra.
Be First to Comment