El destino final, de un cadáver.
Un cadáver, puede tener, dos destinos, finales, completamente opuestos, entre sí:
1º Convertirse, todo él, en gases, y fuego, por medio, de una fuerza explosiva: Diamante…Sólidos…Líquidos…Gases…Fuego: Combustión: Orden…Desorden: Simetría…Asimetría: Felicidad hacia cero.
2º Convertirse, todo él, en un mineral, por medio, de una fuerza implosiva: Fuego…Gases…Líquidos…Sólidos…Diamante: Mineralización: Desorden…Orden: Asimetría….Simetría: Felicidad, hacia la máxima.
Y por tanto, un cadáver, puede resucitar, de nuevo, a la vida inmortal, de un mineral, por medio, de una cierta fuerza implosiva.
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