¿De donde, proviene, toda, mi sabiduría?
Pues, mi sabiduría, no proviene, del mundo, de ningún modo, sino, que, toda, mi sabiduría, proviene, de que, hace, unos años, le pedí, a Dios, que me enseñara, la verdad, y Él, escuchó, mi oración.
Mi Dios = ¡¡¡Mi sueño, más feliz, de todos!!! = ¡¡¡El Dios, de los ovnis!!! = ¡¡¡El Dios, que me libera, del mal!!! = ¡¡¡El Dios, de la Biblia!!!
Javier Rubio Ortín
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