Rezarle, a un ídolo, del Baal.

Rezarle, a un ídolo, del Baal.

Pues, como, ese ídolo, del Baal, carece, de todo poder, por mucho, que, le recemos, todo será inútil, pues ese ídolo, del Baal, jamás, nos concederá, nada.
Javier Rubio Ortín

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