Se reblandeció, tanto, una persona….

Se reblandeció, tanto, una persona…

 

 

 

….Que, esa persona, se convirtió, en un anciano, con Alzheimer, y finalmente, se murió, convirtiéndose, por tanto, en un cadáver.

 

 

….Se endureció, tanto, una persona, que, esa persona, se durmió, en el reino de los cielos, el cielo, y la eternidad, convirtiéndose, por tanto, en un diamante, invisible a los ojos humanos.

 

 

Javier Rubio Ortín

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