El final definitivo del mal.
Es decir, el final, de la influencia, de los interiores, de los planetas del cosmos, en todas las personas.
¿Cómo, se producirá?
Pues, siempre, de una forma, completamente individual, persona, a persona…
Es decir, cuando, una persona, finalice, su redención del mal, esa persona, será vuelta, de felicidad máxima, mientras duerme, y después, de esto, esa persona, debe de nacer, de nuevo, de unos cosmonautas (Hombre, y mujer), tripulantes de una nave de Dios, totalmente libres, del mal, es decir, unos cosmonautas, totalmente libres, de las influencias, de los interiores tenebrosos, de los planetas del cosmos, y después, esa persona, debe de crecer, hacerse, niña, adolescente, y joven, en esa nave, con esos cosmonautas (Hombre, y mujer), que desconocen, por completo, que es, el mal, y de esta manera, esa persona, habrá sido, purificada, por completo, del mal, para siempre, o por toda la eternidad, y por tanto, de esa manera, esa persona, se habrá olvidado, de lo que es, el mal, para siempre.
Javier Rubio Ortín
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