Un viaje, en automóvil.
Supongamos, a unas personas, que, viajan, en un automóvil, por una carretera, completamente desierta, de otras personas….
Pues, bien, sucede, que, ese automóvil, solo existe, realmente, en los pensamientos, más, o menos, felices, de esas personas, viajeras, nada más.
Y ahora, supongamos, que, todas esas personas, viajeras, en ese automóvil, son raptadas, por Jesucristo, a sus vidas eternas, de cosmonautas, y por tanto, ocurre, que ese automóvil, al dejar de ser, pensamiento humano, enteramente, deja de ser, también, automóvil, asimismo, y por tanto, ese automóvil, pasa a ser, un automóvil, completamente desaparecido, hasta que, tal vez, en el futuro, ocurra, que, ese automóvil, vuelva a ser, de nuevo, el pensamiento, de otra persona, testigo (Algo, que puede ser, muy dificultoso)….
Javier Rubio Ortín
Be First to Comment