Y las personas, aprenden a hablar…
Hace, unos nueve mil años, existía, un interior del planeta, que, solo estaba poblado, por las personas, en sus cuevas, y cavernas, por medio, de unos cosmonautas de Dios, viajeros, libres, por todo el cosmos, totalmente enloquecidos, por el interior del planeta tierra, que, por tanto, ya se habían olvidado, por completo, de que eran, en realidad, esos cosmonautas de Dios, con sus comunicaciones telepáticas, eternas, y naturales, completamente destruidas, por el planeta tierra, y por tanto, unas personas mudas, por completo, que no tenían, ningún medio, para comunicarse, entre sí, de una forma inteligente, es decir, unas personas, que, no sabían, lo que era, el lenguaje verbal.
Es decir, existían en el interior del planeta tierra (Sus cuevas, y sus cavernas), hace, unos nueve mil años, unas personas, enloquecidas, y mudas, que, no sabían alimentarse, por medio, de sus bocas, que, no sabían, encender, un fuego, que no sabían, el entenderse, entre sí, de una forma inteligente, que, le tenían un pavor, inmenso, e invencible, a todo lo que había, en los exteriores de sus cuevas, y a todo lo que había, en los interiores, de esas cuevas, y que, ya no reconocían, a sus hermanos cosmonautas, que se acercaban, a las entradas, de esas cuevas, a sacarlos, de sus infinitas desgracias.
Pero, poco a poco, los cosmonautas, no enloquecidos, por el planeta tierra, les enseñaron, a sus pobres hermanos, totalmente enloquecidos, en las cuevas del planeta tierra, a alimentarse, con sus bocas, ofreciéndoles, alimentos exquisitos, a las entradas, de las cuevas, a entenderse, por medio, de un cierto leguaje verbal, y a perderles, sus miedos infinitos, a todo lo que había, fuera de sus cuevas, por medio, de hacerles, unos hermosos dibujos, en las entradas de las cuevas, por medio, de construirles, unas casas, con unas enormes piedras (Construcciones megalíticas), y por medio, de construirles, una casas, en forma de unas grandes pirámides, hermosísimas.
Javier Rubio Ortín
Be First to Comment