En busca, de la verdadera, cordura humana.

En busca, de la verdadera,

 cordura humana.

 

 

Es decir, en busca, de una vida humana, que desconozca, por completo, la existencia del mal, o el sufrimiento.

Es decir, en busca, de una vida humana, no influenciada, nada, en absoluto, por el interior tenebroso, de un planeta del cosmos, como, el planeta tierra.

Es decir, en busca, de una vida humana, que es, la que es.

Es decir, en busca, de una vida humana, 100 % perfecta, o sin defecto alguno.

Es decir, en busca, de una vida humana, que, jamás comete, un error, o una equivocación.

Es decir, en busca, de una vida humana, 100 % placentera, y 0 % dolorosa.

Es decir, en busca, de una vida humana, todo lo feliz, que puede ser, una vida humana, y que, por tanto, que, desconoce, por completo, la infelicidad.

Es decir, en busca, de la vida humana, vivida, en el sueño eterno, del reino de los cielos, el cielo, y la eternidad, o la verdadera casa, permanente, de absolutamente, todas las personas.

Es decir, en busca, de la vida humana, realmente natural.

Y por tanto, la verdadera cordura humana, es imposible, de encontrar jamás, en el interior tenebroso, de un planeta, del cosmos, como, el planeta tierra.

 

 

Javier Rubio Ortín

 

 

 

 

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