El grado de unión, que, posee, una casa.
Es directamente proporcional, ese grado de unión, de esa casa, a lo que, se parezca, esa casa, a un diamante, de dureza máxima, y simetría esférica, perfecta, o cuerpo de Dios, invisible, a los ojos humanos.
Y por tanto, cuanto, más grande, sea, el grado de unión, que posea, una casa, más une, esa casa, a las personas, que, la habitan.
Javier Rubio Ortín
Be First to Comment