Si Dios, escucha, mi oración….
…No existirá, en el mundo, jamás, ninguna enfermedad, que cause, la muerte cadavérica, a tan solo, una sola persona, sino, que, todas las personas, que habitan, en el mundo, finalizarán sus estancias en él, completamente sanas, es decir, con todas sus enfermedades, completamente curadas por Dios, y por medio, de sus salvaciones, es decir, por medio, de sus invisibilidades, en ese mundo.
Javier Rubio Ortín
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