Una ciencia, que proviene, del sueño.

Una ciencia, que proviene, del sueño, exclusivamente.

 

 

 

Es decir, una ciencia, generada, en el sueño, completamente racional, del reino de los cielos, el cielo, y la eternidad, y que se transmite, a las personas, que habitan la vigilia del mundo, por medio, de los argumentos, de los sueños irracionales.

Y por tanto, una ciencia, cuya naturaleza, no tiene, nada que ver, con la vigilia humana.

¡¡¡Así es la ciencia del evangelio!!!

Así es la ciencia, que poseyeron, Salomón, y Jesucristo.

Así era la ciencia, que poseíamos, absolutamente, todas las personas, antes de volverse ignorantes, esas personas, por causa, de los interiores tenebrosos, de los planetas del cosmos, es decir, cuando, absolutamente todas las personas, desconocíamos, por completo, que era el mal.

 

Javier Rubio Ortín

 

 

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