Las naves de Dios.

Las naves de Dios.

 

 

 

Antes, de que existiera, el primer cielo nocturno, y antes, de que existieran, las primeras, estrellas en combustión, es decir, antes, de que existiera, el cosmos, existieron, los interiores, de las naves de Dios, tripulados, por las personas, asexuadas.

¿Por qué, motivo?

Pues, porque, lo primero, que pensaron, esas personas, asexuadas, después de pensar, durante una eternidad, el sueño eterno, del reino de los cielos, fueron precisamente, los interiores de las naves, de Dios, tripulados, por ellas mismas, y después, posteriormente, pensaron, el resto del cosmos.

Es decir, que, los interiores de las naves de Dios, fue, lo que primero, fue creado.

Y los interiores de las naves de Dios, con el final del cosmos, será, lo último, que exista, de todo lo creado, pues será, lo último que piensen, las personas, de todo lo creado.

Es decir, que, los interiores de las naves de Dios, son, lo más antiguo, de todo lo creado, es decir, las naves de Dios, son, más antiguas, que los cielos nocturnos, las estrellas, en combustión, y los planetas.

Y los interiores de las naves de Dios, tripulados por las personas, será, lo último, que deje existir, con el final, de la creación, cuando, absolutamente, todas las personas, vuelvan, a pensar, solamente, el sueño eterno, del reino de los cielos, el cielo, y la eternidad, nada más.

Y esas naves de Dios, durante los últimos, diez mil años, se han encontrado siempre, en los fondos de los océanos, del planeta tierra, esperando pacientemente, el ser rellenadas, con todas las personas, que, han habitado, el interior tenebroso, del planeta tierra.

 

 

Javier Rubio Ortín

 

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