Y Jesucristo, se vuelve invisible….
….No en la misma cruz, y a la vista de todos, como, lo deseaba, el Padre, sino, una vez, bajado de esa cruz, y cuando, todos, le pierden de vista….
Y por tanto, ninguna persona, se enteró, de la invisibilidad de Jesucristo, en el mundo, y su visibilidad, en el cielo, tras su crucifixión….
Y por tanto, todos creyeron erróneamente, que, Jesucristo, había muerto, en la cruz….
(Si alguna persona, hubiera observado, esta, invisibilidad de Jesucristo, en el mundo, esa persona, se hubiera apercibido, de que, Jesucristo, no había muerto, en la cruz, realmente).
Pero, la verdadera realidad, es que, Jesucristo, en la cruz, no se convirtió, en un cadáver, sino, que, en esa cruz, se convirtió, en un diamante, invisible, a los ojos humanos.
Y por tanto, Jesucristo, no se murió, en la cruz, por medio, de una cruel agonía, sino, que, Jesucristo, tras el consumado es, se durmió, en el sueño racional, del reino de los cielos, de una forma, totalmente placentera, convirtiéndose, por tanto, en un diamante, invisible, a los ojos humanos.
Y al cabo, de tres días, y tres noches, Jesucristo, se volvió, de nuevo, visible, en el mundo, es decir, Jesucristo, al cabo, de tres días, y tres noches, despertó, de nuevo, en el mundo, del sueño eterno, del reino de los cielos, y se apareció, a sus discípulos.
Javier Rubio Ortín
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