Un sueño, plenamente feliz, o una cruel agonía.
Cualquier persona, que, vive, en el planeta tierra, puede finalizar, su estancia, en ese planeta tierra, de dos maneras, posibles:
1ª Conciliando, un sueño, plenamente feliz, esa persona, de una forma, totalmente placentera, y volviéndose, su cuerpo físico, invisible, a los ojos humanos (Endurecimiento, grandísimo, de esa persona, hasta convertirse, en un diamante) (Salvación) (Enoch, la v. María, Elías, Jesucristo, s. Pablo).
2ª Sufriendo, esa persona, una cruel agonía, estando siempre, despierta a la vigilia, y volviéndose, por tanto, su cuerpo físico, un cadáver, muy blando, siempre visible, a los ojos humanos (Reblandecimiento, de esa persona) (Condenación).
Ahora bien, una persona, cobijada, dentro de una pirámide, que aspira a ser, regular, tiende a endurecerse, y por tanto, esa persona, tiende, a salvarse.
Y una persona, cobijada, dentro de los gases, y el fuego, tiende a reblandecerse, y por tanto, esa persona, tiende a reblandecerse, y convertirse, en un cadáver.
Javier Rubio Ortín
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