Dios, aborrece, a todas, las enfermedades humanas.

Dios, aborrece, a todas las enfermedades, humanas.

 

 

 

¿Por qué, motivo?

Pues, porque, absolutamente, todas las enfermedades, humanas, solo existen, en el pensamiento humano, desde hace, unos diez mil años, es decir, desde que, las personas, engañadas, por el diablo, invadieron, a los interiores tenebrosos, de unos veinte planetas del cosmos, entre ellos, el interior tenebroso, del planeta tierra.

Y por tanto, en cuanto, todas las personas, abandonemos, a los interiores tenebrosos, de esos veinte planetas, del cosmos, absolutamente, todas las enfermedades humanas, desaparecerán, y ya, no volverán a existir, nunca jamás, en el pensamiento humano.

Y por tanto, para Dios, absolutamente, todas las enfermedades humanas, solo tienen, una única utilidad práctica, que es, la de contribuir, a la finalización, justa, de la redención sufrida, del mundo, nada más.

Y por tanto, le pido a Dios, que, absolutamente, todas las enfermedades humanas, solo existan, en el pensamiento humano, quince días, alternos, con otros, quince días, de una salud completa, y así, hasta el fin del mundo.

Y por tanto, le pido a Dios, que cure, a toda clase, de enfermedades humanas, desde cánceres, a infartos, desde infecciones, a parálisis, simplemente, borrándolas del pensamiento humano, es decir, tal, y como hizo, con los dinosaurios vivos, hace, diez mil años.

 

 

Javier Rubio Ortín

 

 

 

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