Malos, y buenos, pastores.

Malos, y buenos, pastores.

 

 

 

 

Los malos pastores, pastorean, a todas las personas, que habitan, el planeta tierra, conduciéndolas directamente, hacia los cementerios, del planeta tierra.

Y los buenos pastores, pastorean a todas las personas, que habitan, el planeta tierra, colaborando con Dios, para que ese, Dios, convierta a esas personas, en los tripulantes, eternos, o inmortales, de las nubes bíblicas, o naves de Dios, que a lo largo, de estos últimos, 25 años, han dejado, en los cielos del mundo, unas estelas de vapor, de unos tamaños variables.

 

 

 

Javier Rubio Ortín 

 

Be First to Comment

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *


− uno = 8