Hijos, e Hijas, de Dios.
Al principio, solo existían, absolutamente, todas las personas, plenamente felices, y compartiendo, por tanto, todas ellas, un sueño, plenamente feliz, vacío, de todo contenido, la nada, o la ausencia, de todo contenido (Dios-Padre).
Y por este motivo, absolutamente, todas las personas, hombres, y mujeres, somos, Hijos, e Hijas, de este sueño, plenamente feliz, que, es también, nuestro, Dios-Padre.
Be First to Comment