Absolutamente, todos, los asuntos mundanos…
…Son, unos asuntos, aborrecidos, por completo, por Dios-Padre, por ser, unos asuntos, obra del diablo….
Ya sean, esos asuntos, mundanos, muy hermosos, o muy feos, da igual, Dios, los aborrece, a todos, por igual.
Y por tanto, Dios, libera a cualquier persona, del mal, para siempre, lo mismo, que a Job, o lo mismo, que a Jesucristo, es decir, cuando, esa persona, sufre, una cierta cantidad finita de mal, (X) (No (X + 1) ni (X – 1)), de parte del mundo, ya, haya sido, la vida mundana, previa, de esa persona, bellísima, o feísima…
Y después, Dios-Padre, con su poder salvador, vuelve a esa persona, redimida del mal, viajera, libre, por el cielo, y por todos los universos, legales, del cosmos, haya sido, la vida mundana, de esa persona, previamente, bellísima, o feísima..
Javier Rubio Ortín
Be First to Comment