Cada familia, del mundo, a una nave, de Dios….

Cada familia, del mundo, a una nave de Dios….

….Viajera, por los universos del cosmos.
Y por tanto, cada persona, solo conocerá, a un reducido número, de personas, nada más, es decir, se acabaron, las multitudes, es decir, se acabaron, los ganados, de personas.
Y en cada, nave de Dios, la ciencia de la verdad, a disposición, de sus tripulantes.
Y cada nave, de Dios, dirigida, por el pensamiento de Dios, de manera, que las personas, que, las tripulen, a esas naves de Dios, solo, se tienen, que dedicar, a disfrutar, de sus viajes, por los universos del cosmos, nada más.

Javier Rubio Ortín

Be First to Comment

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *


9 − cinco =