Cuando, una persona, se envejece…

Cuando, una persona, se envejece…

Se vuelve, más irregular, más asimétrica, más desordenada, más fea, menos feliz, y además, esa persona, tiende, a oler mal, es decir, tiende a volverse, más gaseosa.
Y cuando, una persona, se duerme, esa persona, tiende a volverse, más regular, más simétrica, más ordenada, más bella, más feliz, y además, esa persona, tiende a oler, mejor, como, los bebés.
En resumidas cuentas, que el envejecimiento, de una persona, es lo opuesto, al sueño, de esa persona.
Es decir, que, si durante, la vigilia, las personas, tendemos, a volvernos viejas, cuando dormimos, las personas, tendemos, a rejuvenecernos.
¡¡¡Y por tanto, una persona, que tendiera, siempre, a estar, 100 % dormida, jamás, se envejecería!!!

Javier Rubio Ortín

Be First to Comment

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *


2 × = dieciséis