El diablo, el pecado, y la libertad humana.

El diablo, el pecado, y la libertad humana.

Dios, les prohibió, a todas las personas, hombres, y mujeres, en el libro del Génesis, solamente, una única cosa:
El habitar, en aquella, parte del cosmos, en la cual, sus vidas podían enfermarse, y morir, y en la cual, sus naves, corrían, un peligro cierto, de explosionar, y desintegrarse, y por este motivo, Dios, en el libro del Génesis, les prohibió, a todas las personas, hombres, y mujeres, el viajar, a unos universos, cuyas velocidades lumínicas, fueran superiores a (10000), y se acercaran, por tanto, al final del cosmos, o universo, de velocidad lumínica máxima (300000).
Es decir, Dios, les prohibió, a todas las personas, hombres y mujeres, en el libro del Génesis, el que, alguna vez, llegaran a ser, totalmente infelices, dentro, de su creación.
Y el diablo, o una persona trastornada por el mal, en cambio, les hizo creer, a muchas, pobres personas, víctimas suyas, que, si habitaban, en el interior tenebroso, de un planeta del cosmos, como, por ejemplo, el interior tenebroso, del planeta tierra, pues hallarían, un cielo, muy feliz.
Y lo que había, en realidad, en ese interior tenebroso, del planeta tierra, era, millones, de feroces dinosaurios, completamente vivos, dispuestos a tragarse, completamente vivas, a todas aquellas personas, que, se aventuraran, a invadirlo.
Y por este motivo, toda las personas, que, han habitado, el interior tenebroso, del planeta tierra, desde hace diez mil años, hasta la actualidad, pues, han vivido, de puro milagro, o porque, Dios, con su poder protector, ha vuelto invisibles, siempre, a los ojos humanos, a los millones de feroces dinosaurios, pobladores naturales, del planeta tierra.
La libertad humana, es también, la felicidad humana, plena, y la verdad…
Y la ausencia, de libertad humana, es, la mentira, y la infelicidad humana (Desgracias, calamidades, enfermedades, y muerte)…
Y por este motivo, mientras Dios, y sus prohibiciones, es la libertad humana, la felicidad plena, y la verdad…
La desobediencia, a ese Dios, es decir el diablo, es, la infelicidad, la mentira, o la ausencia, total, de libertad humana.

[Toda la obra del diablo (Desgracias, calamidades, trabajos, enfermedades, sufrimientos)] + [Una cierta cantidad, finita, de esa obra del diablo (Justicia de Dios)] = [Final definitivo, de esa obra del diablo] = [La obra de Dios]

Javier Rubio Ortín

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