El mal, se consume, a sí mismo.,

El mal, se consume, a sí mismo.

 

 

Es decir, cualquier persona, pierde de vista al mal, para siempre, o por toda la eternidad, cuando, esa persona, sufre, una cierta cantidad finita, de mal, acumulada, [R ^], cuya magnitud, solo Dios, conoce.

Y por tanto, absolutamente, todas las personas, que habitan, el planeta tierra, o mundo, perderán de vista, el mal, para siempre, o por toda la eternidad, cuando, esas personas, sufran, una cierta cantidad finita, de mal, acumulado, [R *], cuya magnitud, solo Dios, conoce.

¡¡¡Y todo esto, nadie, lo podrá parar!!!

¡¡¡Y por tanto, el fin del mundo, es totalmente, inevitable!!!

Be First to Comment

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *


− 3 = cinco