El poder, de los minerales, más duros, que existen.

El poder, de los minerales, más duros, que existen.

Es el poder de Dios.
Y es también, el poder, de todos los objetos, que aspiran, potencialmente, a ser, 100 % regulares, como, por ejemplo, los triángulos, los cuadrados, los círculos, las esferas, los sólidos platónicos, o las pirámides, de base, cuadrada.
Es decir, es el poder, de la regularidad, belleza, simetría, orden, y la felicidad humana, tendiendo a volverse, la máxima.
Es también, el poder, de la química, del carbono.
Es el poder, del sueño.
Es el poder, de la quietud.
Es el poder, de la fuerza, de unión.
Es el poder, de las naves, de Dios.
Es el poder, de las pirámides, que aspiran, a ser, 100 % regulares.

Javier Rubio Ortín

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