El principio, y el final, de todas las cosas.

En un principio…

Solo existía, una idea, plenamente feliz, nada más, pensada, por absolutamente, todas las personas, Dios-Padre, la nada, o un sueño plenamente feliz, vacío, de todo contenido.
Y al final, de todas las cosas, solo volverá a existir, de nuevo, esa idea, plenamente feliz, nada más, pensada, por absolutamente, todas las personas, Dios-Padre, la nada, o ese sueño, plenamente feliz, vacío, de todo contenido.
Y entre, este principio, de todas las cosas, y este final, de todas las cosas, existen, transitoriamente, ideas, no plenamente felices, con argumentos, no nulos.

[Idea, plenamente feliz (La nada, o un sueño, plenamente feliz, vacío de todo contenido)] + Separación = [Ideas, no plenamente felices, con contenido] + Unión = [Idea plenamente feliz (La nada, o un sueño, plenamente feliz, vacío, de todo contenido)]

Javier Rubio Ortín

Be First to Comment

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *


8 − cuatro =