El tamaño de un hígado.
Es directamente, proporcional, ese tamaño, de ese hígado, a la cantidad de gases, que posee, ese hígado, y por tanto, es directamente proporcional, ese tamaño, de ese hígado, a lo infeliz, que es, la persona, que lo posee.
Un hígado, muy grande, es decir, un hígado, muy gaseoso, por tanto, significa, un hígado enfermo, ya sea, por causa de una infección, ya sea, por causa, de un cáncer.
Y cuando, un hígado, se vuelve, cada vez, menos gaseoso, se vuelve, cada vez, más pequeño, hasta dormirse, enteramente, todo él, y convertirse, por tanto, en un diamante inmortal.
Javier Rubio Ortín
Be First to Comment