El verdadero, y el falso, Dios.

El verdadero, y el falso, Dios.

El verdadero, Dios, posee, millones de naves, carros de fuego (u ovnis), una, nave, para cada familia, del mundo.
El falso, dios, en cambio, pues, no.
El verdadero Dios, quiere, que, todas personas, se salven, no se mueran, jamás, o carezcan, de cadáveres, en el cosmos.
El falso, dios, en cambio, ama, a la muerte humana, con tosas sus fuerzas.
El verdadero Dios, libera-redime, a todas las personas, del mal, tras, terminar de sufrir, esas personas, en el mundo, una cierta cantidad de males.
El falso, dios, en cambio, no libera, a las personas, del mal, jamás.
El verdadero Dios, es capaz, de realizar, una infinidad, de milagros.
El falso, dios, en cambio, es incapaz, de realizar, un milagro, tan solo.
El verdadero, Dios, cura, a absolutamente, todas las enfermedades, humanas.
El falso, dios, en cambio, solo, es capaz de curar, a unas pocas enfermedades, nada más.

Javier Rubio Ortín

Be First to Comment

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *


+ dos = 5