Hay personas…
Que, nacen, en el mundo, con este único, objetivo:
Sufrir, lo mismo, que sufrió, Jesucristo.
Y después, de cuarenta, cincuenta, sesenta, setenta, u ochenta, años, estas personas, alcanzan su objetivo, al nacer, con éxito, y por tanto, estas personas, se igualan, en sufrimientos, con Jesucristo.
Y puede ser, que, estas personas, ignoren, por completo, que, a lo largo, de todas, sus vidas mundanas, se han igualado, en sufrimientos, con Jesucristo.
Javier Rubio Ortín
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