La esclavitud.
Toda persona, que habita, el planeta tierra, sufre, males, o desgracias, irremediablemente, desde su niñez, a su ancianidad.
Pero, toda persona, que vive, en el planeta tierra, cuando, termina, de sufrir, una cierta cantidad, de males, cuya, magnitud, puede ser, igual, o inferior, a los sufrimientos, de Cristo, obtiene, el gran premio, final, de olvidarse, los que es, el mal, para siempre, o por toda la eternidad.
Javier Rubio Ortín
Be First to Comment