La existencia del cosmos.
Es decir, la existencia, del argumento, de un sueño, humano, eterno, inmortal, pero, que se torna, más, bien, poco feliz, y que, un hipnotizador, puede variar, a su antojo, siempre, y cuando, ese argumento, sea aprobado, por Dios.
Es decir:
Cosmos = [El argumento, de un sueño, poco feliz, obra, de un hipnotizador]
[Viajar, por todo el cosmos] = ¡¡¡La obra de un hipnotizador!!!
[Salud, enfermedad] = ¡¡¡La obra de un hipnotizador!!!
Y por tanto, un hipnotizador, creó, el cosmos, en el argumento, del sueño eterno, humano, plenamente feliz, y por tanto, un hipnotizador, puede finalizar, también, la existencia, de ese cosmos, en el argumento, de ese sueño eterno, humano, plenamente feliz.
Es decir, si todas, las personas, fueran hipnotizadas, para olvidarse, enteramente, de lo que es el cosmos, para siempre, entonces, todo, ese cosmos, jamás volvería a existir, de nuevo, y por tanto, desde ese momento, solo existiría, el sueño eterno, humano, plenamente feliz, nada más.
Javier Rubio Ortín
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