La oración, de un nieto, por el porvenir, de su abuelo.
Ese nieto, le reza a Dios, porque, su abuelo, no se enferme, jamás, de ninguna enfermedad, y por tanto, su abuelo, no se muera, jamás….
… Y resulta, que, Dios, escucha, esa oración, y por tanto, Dios, con su poder salvador, vuelve, a ese anciano, invisible, en el mundo, y visible, en el cielo (O en el ovni piramidal), completamente sano, tal y como hizo, con el profeta Elías, hace tres mil años, mientras duerme, y por tanto, ese abuelo, de ese nieto, ni se enferma jamás, de ninguna enfermedad, y por tanto, ese anciano, no se muere, jamás, por toda la eternidad.
Javier Rubio Ortín
Be First to Comment