Las dos esperanzas de un cristiano.
1ª Que Dios, le libere-redima, del mal, por completo, cuando, su persona, sufra, una cierta cantidad exacta de mal, (X) (No (X + 1), ni (X – 1)), es decir, lo mismo, que a Jesucristo.
2ª Que después de esto, Dios, la haga vivir, en el cielo, a su persona, sin ninguna enfermedad-dolor, de por medio, es decir, tal, y como, hizo, con Jesucristo, en el episodio, de su transfiguración.
Javier Rubio Ortín
Be First to Comment