Las dos opciones, de Jesucristo, crucificado.
Jesucristo, tras concluir, su redención, en la cruz, tenía, ante sí, estas, dos opciones:
1ª Quedarse, 0 % descansado, y 100 % fatigado, es decir, morirse, en esa cruz.
2ª Quedarse, 100 % descansado, y 0 % fatigado, es decir, viajar, al cielo, y salvarse, de la muerte.
Y Jesucristo, optó, por la segunda opción.
Y por tanto, la persona, 100 % dormida, de Jesucristo, desapareció, del mundo, sin dejar rastro, en su tumba, poco después.
Y por tanto, durante, tres días, y tres noches, no hubo, en el mundo, ningún rastro, de la presencia, de Jesucristo, ni vivo, ni muerto.
Javier Rubio Ortín
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