Los viajes, entre, dos universos, diferentes.…
Cosmos (Universos) = ¡¡¡Pensamiento, más, o menos, feliz, de una persona, al menos, nada más!!! = F (x) = Ángulo (x) = @ (x) =[Unión, de la nave, felicidad creciente, rotación, angular, negativa] – [Separación, de la nave, felicidad decreciente, rotación angular, positiva]
Y por tanto, cada universo, del cosmos, se corresponde, con la forma especial, que adquiere, un cierto grado, de felicidad, diferente, F (x), de esa persona, viajera, (Ángulo (x), @ (x)).
Universo (x) = F (x) = Ángulo (x) = @ (x)
(x) = 1, 2, 3…. ¡¡¡Infinitos!!!
Y por tanto, esa persona, viaja, entre, dos universos, diferentes, si su grado de felicidad, inicial F (i), varía, por completo, por medio, de la influencia, de la nave, hacia, otro grado, de felicidad, final, diferente, F (f), o en otras palabras, equivalentes, esa persona, viaja, entre dos universos, sí, y solo sí, el ángulo, asociado, al universo inicial, @ (i), varía, por completo, hacia, el ángulo, asociado, al universo, final, @ (f).
Si no se produce, esta variación completa, del grado, de felicidad-ángulo-(@), de la persona, viajera, entonces, esa persona, viaja, en realidad, con su nave, dentro de un mismo, universo, de un lugar, a otro.
Ahora bien, un viaje, entre, dos universos, puede ser:
A / Hacia, un universo, más feliz, más quieto, de velocidad lumínica, inferior (Rotación angular, negativa) (Unión, de la nave, endurecimiento, de la nave).
B / Hacia, un universo, menos, feliz, es decir, un universo, más movido, o universo, de velocidad lumínica, superior (Rotación angular, positiva) (Separación de la nave, o reblandecimiento, de la nave).
Es decir, para viajar, entre, dos universos, diferentes, la persona viajera, se puede impulsar:
C / Por medio, de la influencia del fuego, o movimiento (Hacia un universo, más, movido).
D / ( Por medio, de la influencia de la quietud (Hacia un universo, más quieto).
Como, a las personas, que vivimos, en el universo, que contiene, al planeta tierra, un viaje, nuestro, hacia, un universo, de velocidad lumínica superior, nos supondría, un simple suicidio, debemos, de planificar, todos, nuestros viajes, siempre, hacia un universo, de velocidad lumínica, inferior, impulsadas, siempre, por la quietud…
Y por tanto, las personas, que habitamos, el planeta tierra, si queremos, viajar, entre universos, nos debemos de construir, unas naves….
¡¡¡Hechas solamente, de una gran quietud, nada más!!!
Es decir, unas naves, como, por ejemplo, las pirámides, de Egipto.
Javier Rubio Ortín
Be First to Comment