Nuestra única casa, en el cielo….

Nuestra, única casa, en el cielo…

 

 

 

…Y después, siempre nómadas, siempre viajeros, por toda la creación.

Es decir, como Abel.

Y nunca, como Caín, que quiso hacerse, sedentario, en el interior del planeta tierra.

 

 

Javier Rubio Ortín

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