Observar, a un cielo nocturno.
Viene a ser, lo mismo, que observar, una habitación, completamente, a oscuras.
Y por tanto, si no iluminamos, a ese cielo nocturno, por medio, de la luz, de un sol, de forma adecuada, jamás, podremos observar, unos planetas, en ese cielo nocturno.
Y por tanto, observar, a un cielo, nocturno, no iluminado, por la luz del sol, es….¡¡¡Perder el tiempo!!!
Pues solo, encontraremos, en ese cielo nocturno, oscuridad, nada más.
No sucede, por tanto, que, ese cielo nocturno, posea, unas distancias espaciales, enormes, sino, que sucede, más bien, que ese cielo nocturno, carece, de una iluminación solar, adecuada.
Es como, intentar, contemplar, unos objetos, en una habitación, completamente, a oscuras.
Si ilumináramos a un cielo nocturno, por completo, por medio, de la luz del sol, ese cielo nocturno, se convertiría, por tanto, en una infinidad, de planetas (Un planeta, por cada punto luminoso, de ese cielo nocturno).
Y cualquier cielo nocturno, iluminado, parcialmente, por la luz del sol, se convierte, por tanto, en miles de planetas (Puntos luminosos, transmutados, en planetas, por medio, de la luz, del sol), y un resto, de una oscuridad total (Puntos luminosos, sin iluminar).
Javier Rubio Ortín
Be First to Comment