¿Por que, tenemos vida, las personas?

¿Por qué, tenemos vida, las personas?

Pues, las persona, tenemos vida, es decir, las personas, vivimos, porque, las personas, somos, un pensamiento, totalmente imaginario, respecto, de la materia, siempre uno, y más, o menos, feliz, eterno, o inmortal, o sin ningún comienzo, y sin ningún final, que, lo piensa, a absolutamente, todo, lo que existe, en forma de unas ideas, más, o menos, felices.
Pero, las personas, no tenemos vida, en absoluto, es decir, las personas, no vivimos, en absoluto, porque, ese pensamiento eterno, que, somos, las personas, piense, transitoriamente, a las ideas, acerca, de nuestros cuerpos físicos.
Es decir, la vida de una persona, no depende, y por tanto, no reside, en absoluto, en las características, que posee, su cuerpo físico, sino, que, la vida de esa persona, depende, exclusivamente, o reside, enteramente, en que esa persona, es en realidad, un pensamiento, eterno, que lo piensa a absolutamente, todo, en forma de unas ideas, más, o menos, felices.
Si todas las persona, nos volviéramos invidentes, por causa de una enfermedad, para siempre, las personas, ya no poseeríamos, unos cuerpos físicos, jamás, al no pensarlos, a esos cuerpos, en forma de unas ideas, transitorias, es decir, las personas, ya no poseeríamos, ni pulmones, ni corazones, ni cerebros, ni sesos, ni neuronas, jamás, pero, las personas, continuaríamos siendo, un pensamiento, eterno, sin ningún comienzo, y sin ningún final, completamente vivo, que pensaría, eternamente, al argumento, de un sueño, que podría llegar a ser, potencialmente, plenamente feliz.
Y por tanto, esas personas, invidentes, para siempre, al no poseer ya, unos cuerpos físicos, jamás, sería totalmente imposible, que poseyeran, unos cadáveres, jamás, y por tanto, sería imposible, que se murieran, jamás.
Y por tanto, el intentar, dar muerte, a una persona, dando muerte, a su cuerpo físico, es como, el intentar, dar muerte, a un pensamiento, eterno, o inmortal, sin ningún comienzo, y sin ningún final, dando muerte, solamente, a unas ciertas ideas, transitorias, pensadas, por ese pensamiento eterno, o inmortal, que, además, ese pensamiento eterno, puede prescindir, de ellas, sin problema alguno, simplemente, cuando, ese pensamiento eterno, se duerme.

Javier Rubio Ortín

Be First to Comment

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *


6 + uno =