Ser inmortal, en el mundo.

Viviendo, siempre, en las entrañas, de un diamante….

….Me tiendo, a transmutar, en un diamante, eterno, o inmortal.
Y por tanto, viviendo, siempre, en las entrañas, de un diamante, no tiendo a transmutarme, en un cadáver, jamás.
Y por tanto, viviendo, siempre, en las entrañas, de un diamante, soy inmortal, o no me muero, jamás.
Viviendo, en las entrañas, de un diamante, o viviendo, en las entrañas, de una pirámide, que, tienda a parecerse, a un diamante, lo más posible.

Javier Rubio Ortín

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