Si una persona, no aborrece…
…Por completo, y con todas sus fuerzas, a su estancia, en el mundo (Planeta tierra)…
¡¡¡…Esa persona, no puede cumplir, con la voluntad de Dios, a la perfección!!!
Es decir, una persona, se vuelve obediente a Dios, sí, y solo sí, esa persona, como Abrahán, abandona, su casa, en el planeta tierra, y se vuelve, viajera, libre, por el cielo, y por los universos del cosmos, por medio, del poder salvador, de Dios.
Le pido a Dios, que cure, a muchos tumores malignos.
Javier Rubio Ortín
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