Sufrir, en sesenta años, de vida mundana…
Lo mismo (Matemáticamente), que sufrió, Jesucristo, en tan solo, unas doce horas, de crucifixión.
Para después, poder exclamar, como, s. Pablo:
¡¡¡Ya nadie, me haga sufrir, más, pues yo, ya he sufrido, lo mismo, que, Jesucristo!!!
Javier Rubio Ortín
Be First to Comment