Terminar de sufrir, lo que Dios, nos manda…

Terminar de sufrir, lo que Dios, nos manda, que suframos…

Para, inmediatamente después, de eso, volvernos invisibles en el cosmos, y alcanzar, de esa manera, justa, nuestra eterna juventud, 100 % pura, viajera, libre, por el cielo, y por el cosmos, que, ya no recuerda, para nada, al interior tenebroso, del planeta tierra.

Javier Rubio Ortín

Be First to Comment

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *


+ dos = 10