Todos creyeron, que había muerto, en la cruz.

Todos creyeron, que había muerto, en la cruz…

 

 

 

 

Y Jesucristo, en la cruz, en lugar de morirse, había conciliado, un sueño, plenamente feliz, tras concluir, la redención.

Es decir, que, el soldado, atravesó con su lanza, a un cuerpo dormido, muy profundamente, de Jesucristo, en lugar de atravesar, a un cadáver, de Jesucristo….

Es decir, el soldado, en lugar de atravesar, a un cadáver, de Jesucristo, atravesó, a un cuerpo de Jesucristo, que, ya había dejado de respirar, y que, ya le había dejado de latir, el corazón, porque estaba, en un camino cierto, de transmutarse, todo él, en un diamante, y volverse, por tanto, invisible, a los ojos del mundo.

Y por tanto, Jesucristo, no murió, en la cruz, sino, que, Jesucristo, se durmió, en esa cruz, gracias al poder salvador, del Padre, y por tanto, el cuerpo salvado, de ese Jesucristo, dormido, se volvió invisible, a los ojos del mundo, cuando, todos, lo perdieron de vista.

 

Be First to Comment

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *


7 − = seis