Una persona, 100 % dormida.
Es decir, una persona, que ha dormido, a su corazón, volviéndolo, diamante, una persona, que ha dormido, a sus pulmones, volviéndolos, diamante, una persona, que ha dormido, a su hígado, volviéndolo diamante, una persona, que ha dormido, a todo su aparato digestivo, volviéndolo, diamante, una persona, que, ha dormido, a su cerebro, volviéndolo, diamante, una persona, que, ha dormido, a sus riñones, volviéndolos, diamante, es decir, una persona, que ha dormido, a todo su cuerpo físico, volviéndolo diamante, de una forma, totalmente placentera, es decir, incrementando, la felicidad de su sueño, hasta la máxima.
Porque, todos esos órganos, dormidos, en esa persona, solo eran, en realidad, un obstáculo, que se oponía, a que, esa persona, fuera, o pudiera ser, plenamente feliz, durmiendo, volviéndose, por tanto, un diamante, invisible a los ojos.
Javier Rubio Ortín
Be First to Comment