Una persona dormida en el cielo.
Es una persona, muy unida, o muy dormida, por medio, de una fuerza de unión, hasta, el punto, de que, a esa persona, ya no le late, su corazón, porque, ese corazón, se le ha dormido, y ya no respira, porque, sus pulmones, también se le han dormido, y por tanto, puede suceder, que, muchas personas, a esa persona, completamente dormida, la den, por muerta, erróneamente.
Es una persona, bella, y muy sólida, a diferencia, de un verdadero, cadáver humano.
Es por tanto, una persona, que ya no vive en el mundo, sino, que vive, en el cielo, y por tanto, su cuerpo, dormido, o su cuerpo, convertido en un diamante, de una forma, totalmente placentera, muy pronto, se tiene que volver, invisible, a los ojos humanos, en ese mundo.
Esto es, una persona, salvada por Dios, de su muerte cadavérica.
Y este, es el destino normal, para, la mayoría, de todas las personas, que viven, en el mundo, aunque, las invisibilidades finales, de los cuerpos, no sean, una noticia conocida, en ese mundo.
Y esa persona, dormida, en el cielo, e invisible, en el mundo, se puede hacer, visible, de nuevo, bien sea, dentro de un ovni, o bien sea, en el mismo mundo, completamente rejuvenecida, es decir, completamente sana, volviendo, por tanto, a latirle, su corazón, de nuevo, y volviendo, a respirar, de nuevo.
Los órganos internos, de esa persona, dormida en el cielo, a diferencia, de los verdaderos cadáveres humanos, si que son útiles, para realizar, con ellos, trasplantes.
Javier Rubio Ortín
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