Si una persona, desea, el olvidarse del mal, para siempre….
…De una manera, totalmente justa:
1º Primeramente, esa persona, debe de sufrir, de parte, del mundo (o el interior tenebroso, del planeta tierra), una cierta cantidad exacta, de mal (X), o justicia de Dios, (Es decir, ni (X + 1), ni (X – 1)), que perfectamente bien, la puede elegir, libremente, esa persona, en un espacio de tiempo, que, puede oscilar, entre, unas doce horas, tan solo, tal, y como, lo hizo, Jesucristo, en plena juventud, por medio, de su crucifixión, o bien, por medio, de muchos años, de vida mundana.
2º Esa persona, inmediatamente después, de todo esto, con la ayuda, del poder salvador, de Dios, debe de huir, del mundo (o el interior tenebroso del planeta tierra), completamente viva, hacia las naves de Dios, tal y como, lo hicieron, por ejemplo, Enoc, o Elías, y ser transmutada, por tanto, esa persona, por el poder salvador de Dios, en una persona joven, de dieciocho años, viajera, libre, por el cielo, y por todo el cosmos.
Javier Rubio Ortín
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